Los atractivos geológicos de nuestra región poco a poco, han ido generando algunos subproductos aparejados al concepto de Geoturismo. Este es el caso del geoturismo urbano, el turismo de cuevas, el turismo minero, el turismo paleontológico, el turismo arqueológico, etc. En todos los casos debe tratarse de un turismo gestionado de un modo responsable que no suponga la alteración del medio, ya que es el propio paisaje el que constituye en sí mismo la principal ventaja turística.

Tipos de Geoturismo
Turismo paleontológico y de minerales
Los fósiles y minerales ejercen una gran fascinación sobre la gente pero lo que a veces queda en segundo plano es la información que contiene un fósil. Los fósiles son registros valiosos de épocas antiguas. Su conservación requiere de un conjunto de condiciones muy especiales que hacen que los animales y plantas no se descompongan y puedan llegar hasta nuestros días o que se produzcan las condiciones de presión, temperatura, etc. para que se forme un mineral. Así un fósil, un mineral o una huella en realidad son un pequeño milagro que debe ser admirado como tal. Se trata de un turismo en el que la concienciación sobre su conservación ha de primar sobre todo, ya que se trata de afloramientos muy vulnerables y susceptibles de ser espoliados.
El Museo Jurásico de Asturias (MUJA) con su exposición de restos y huellas de dinosaurios encontrados entre Gijón y Ribadesella se ha convertido en todo un referente dentro de los equipamientos turísticos de Asturias. En la zona de Arnao, se han instalado 14 paneles interpretativos y dos rutas con explicaciones sobre el arrecife del Devónico que allí se encuentra y que está incluido dentro de la red europea Geosites.
En cuanto a nuestro patrimonio mineral la región fluorífera asturiana está considerada en su conjunto como la más importante de Europa, el azabache asturiano se destaca como el mejor del mundo junto con el de Whirby (Inglaterra) y el Ámbar de El Caleyo tiene relevancia internacional por encontrarse incluido en la red Geosites dentro de los 5 yacimientos de ámbar con inclusiones de insectos del Cretácico inferior. Sin embargo este yacimiento de ámbar se encuentra hoy cubierto por la maleza.
Turismo arqueológico
La arqueología es una de las ciencias que despiertan nuestro interés por el pasado remoto de los hombres. Los restos dejados por las sociedades antiguas ha provocado desde siempre la curiosidad humana.
Los sitios arqueológicos son un importante reclamo turístico, consecuencia de la inquietud de los hombres por saber más sobre su pasado y sobre otras culturas. En Asturias tenemos muchos restos que proporcionan la información necesaria para alcanzar una mayor concienciación sobre la importancia de su conservación para las generaciones venideras.
La Cueva de El Sidrón, considerada como Reserva Natural Parcial, sigue arrojando nuevos datos sobre la ocupación neandertal en Asturias y son numerosos los restos encontrados a lo largo de toda nuestra geografía y que reflejan la ocupación de nuestro territorio desde hace más de 100.000 años. Pinturas, grabados, castros, dólmenes, utensilios, termas, necrópolis, villas y minas son las huellas que estos hombres nos han dejado y que son el resultado de su adaptación a los cambios climáticos que se han producido en nuestra región.
Dentro de los restos arqueológicos visitables de Asturias se destacan
si bien existen numerosos restos paleolíticos, neolíticos, de la edad de hierro y de la época romana de gran importancia histórica.
Además existen varias cuevas en las que la importancia de los restos encontradas en ellas ha servido para que sean incluidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad dentro de la clase “Arte rupestre cantábrico”, como es el caso de Tito Bustillo (Ribadesella), La Peña (Candamo), El Pindal (Ribadedeva), Llonín (Peñamellera Alta) y la Covaciella (Cabrales). Dentro de las cuevas visitables se destacan la Cueva del Buxu, La Cuevona de Ardines, la Cueva de la Loja o la Cueva de la Lluera y en la lista de cuevas con restos arqueológicos no visitables se encuentran cerca de 20 cuevas más. Por su parte el Museo de la Prehistoria de Teverga y el reciente Centro de Interpretación de Tito Bustillo suponen equipamientos con vocación didáctica que nos permiten entender las primeras manifestaciones artísticas del hombre.
Turismo de cuevas
Este tipo de turismo espeleológico está directamente relacionado con el turismo arqueológico ya que muchas de nuestras cuevas además de bellos espeleotemas contienen representaciones artísticas dejadas por el hombre desde el Paleolítico. En este caso se trata de un turismo de aventura donde deporte y cultura van de la mano y que ha de ser debidamente gestionado para evitar la alteración de las condiciones tan especiales que han generado estos ecosistemas subterráneos.
Aunque en España hay más de 30.000 cuevas exploradas y topografiadas sólo unas pocas están abiertas al público con fines turísticos, en concreto únicamente 34 están incluidas en la Asociación de Cuevas Turísticas Españolas (ACTE), creada en 1997. En Asturias sólo la Cuevona de Onís pertenece a dicha asociación desde 2013, si bien existen numerosas cuevas, especialmente en el oriente asturiano, donde practicar la espeleología guiada y disfrutar de las formaciones geológicas de su interior como La Cueva de La Vallina o de la Pruneda, ambas en Llanes, las cuevas de El Pando y Tinganón en Ribadesella, la Cueva Huelga en Cangas de Onís y La Cueva de La Peruyal y la Cueva de Alda en Onís. Debe tenerse en cuenta que muchas de ellas exigen que los turistas estén en buena forma física para recorrerlas y se necesita un equipamiento especial para su visita.
Turismo minero e industrial
En los últimos años el patrimonio vinculado a las actividades mineras e industriales ha adquirido una gran importancia turística en España. Los elementos derivados del legado minero e industrial son incorporados como recursos para el desarrollo turístico de los territorios. Así es un tipo de turismo que se sirve de los restos materiales e inmateriales (edificaciones, herramientas, modos de vida, conocimientos técnicos, etc.) que se derivan de los procesos productivos que se han desarrollado en el pasado o que se desarrollan en la actualidad y que forman parte de la memoria colectiva de una región.
El origen de la minería en Asturias se documenta desde tiempos prehistóricos y está directamente relacionada con la necesidad de abastecimiento de materias primas para la fabricación de herramientas y objetos de adorno. El aprovechamiento minero de recursos minerales como el sílex, el azabache, el oro o el cobre o el hierro han dejado restos de su explotación en nuestra región desde hace milenios.
Los restos de la mina de hierro de Llumeres, en el entorno de la playa del mismo nombre fue la mina más importante de hierro en Asturias y está incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias. En el entorno de los Lagos de Saliencia aun se conservan los restos de las instalaciones de la mina de hierro de Santa Rita que fue paralizada a raíz de la declaración de Somiedo como Parque Natural.
En la Cuenca Carbonífera Central Asturiana, las peculiares características orográficas de nuestra región, han hecho que la explotación de la hulla, ya desde el siglo XIX, debiera ser realizada con novedosas y peculiares técnicas conocidas como “minería de montaña”, un tipo de minería referente mundial.
El Museo de La Minería (MUMI), el museo de la siderurgia (MUSI), la puesta en valor de las áreas mineras tradicionales de la cuenca Carbonífera Central son iniciativas que van conformando los equipamientos relacionados con el patrimonio geológico y minero de nuestra región. La reciente apertura como museo de la mina de carbón de Arnao, única mina de España cuyas galerías se extienden bajo el lecho marino, también sigue esta tendencia mostrando el primer pozo vertical perforado en Europa y el castillete más antiguo de Asturias.
Geoturismo urbano
En nuestras ciudades los edificios, monumentos e incluso las aceras de nuestras calles y plazas están construidos con rocas que en ocasiones albergan fósiles, minerales y estructuras de gran importancia a la hora de conocer la historia pasada de nuestro planeta. Una de sus principales ventajas de este tipo de turismo es su accesibilidad y buena visibilidad.
En Asturias el ayuntamiento de Oviedo ha llevado a cabo en junio de 2013 una iniciativa de geoturismo que consiste en el pulido y la señalización de algunas baldosas del pavimento de la plaza del Ayuntamiento donde existen fósiles especialmente bien conservados, sin embargo no existe ninguna infraestructura que complemente dicha iniciativa y únicamente las baldosas están señaladas sin aportar información sobre el tipo de fósil, ni su edad, etc.
Existen iniciativas particulares que pretenden identificar los fósiles que se encuentran en las principales ciudades, como el blog de mi buen amigo Rubén Santos Paleourbana. En concreto en esta web se describen algunos de los fósiles que encontramos en las calles de Oviedo, Gijón, Avilés, Langreo y Mieres.
El geoturismo como turismo de experiencias
En todos los casos el geoturismo se trata de un turismo especializado que se enmarca dentro del denominado Turismo de experiencias que involucra todos los aspectos del carácter de un sitio como son el paisaje, historia, cultura, naturaleza y gente. Se trata de un turismo que supone un impacto mínimo en el carácter del lugar. Este estilo de turismo es el que se merece Asturias como “Paraíso Natural”.
Afortunadamente nuestro escenario ya constituye un museo al aire libre por sí mismo, y en la mayoría de los casos se pueden aprovechar recursos ya existentes ya que lo que centra el interés del geoturista es el propio paisaje. Pero en el caso de la necesidad de equipamientos complementarios se debe evitar a toda costa los “alardes arquitectónicos” que venimos sufriendo en las últimas décadas totalmente alejados de la arquitectura tradicional. En cualquier caso se debe racionalizar la colocación de nuevos centros de interpretación y para ello es fundamental localizar los lugares con mayor importancia científica, didáctica, estética y que muestren alguna singularidad que les haga especiales y evitar a toda costa los impactos negativos.
Si Asturias quiere convertirse en un destino para el turismo geológico el primer paso a dar consiste en definir, desarrollar y sobre todo conservar los atractivos geoturísticos. Desde GEOLAG nos comprometemos a ir descubriendo los atractivos geológicos de nuestra región y mostrarlos del modo más didáctico posible.
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