La costa asturiana es un paisaje vivo donde playas, acantilados, dunas, estuarios y rasas costeras cuentan la historia geológica del norte peninsular. A lo largo de sus más de 350 km de litoral, entre la ría de Tinamayor y la ría del Eo, la variedad de rocas y estructuras condiciona la forma de la costa: desde los acantilados y playas de cantos del occidente hasta los paisajes calizos del oriente, pasando por los grandes arenales y sistemas dunares alimentados por los ríos. Un recorrido divulgativo para entender cómo el mar, las rocas, los sedimentos y el tiempo han modelado una de las costas más diversas del Cantábrico.